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En
la sociedad contemporánea, los conceptos de información
y comunicación forman parte consustancial del imaginario
con que concebimos nuestra identidad individual y colectiva. El
trasfondo científico-tecnológico de estos conceptos
queda, sin embargo, empañado por el vértigo transformador
de un desarrollo que se promete ilimitado.
En
un contexto en el que la ciencia y la tecnología asumen la
forma de una actitud existencial, la revisión epistemológica
se hace más necesaria que nunca. La comunicación y
la información no son así, únicamente, aspectos
de la vida social y de las tecnologías que determinan nuestro
modo de vida. En ellas, en la comunicación y la información,
se esconde un proyecto epistemológico, ético y estético
que culmina el sueño creador de nuestra cultura: la formalización
del mundo de la vida.
La
irrupción de la idea de complejidad supone así el
último giro en un largo y accidentado proceso de implosión
del conocimiento sobre sí mismo, un último esfuerzo
por codificar la cualidad codificadora del hombre.
Comunicación
y cognición se hallan estrechamente unidas por el tejido
de la complejidad con que se dibuja en nuestros días la coherencia
transdisciplinar de las ciencias.
Más
allá de las aproximaciones antropológicas, psicológicas,
sociológicas o semióticas, la comunicación
se configura hoy como el núcleo de una transformación
epistemológica cuya primera consecuencia es la revisión
de las teorías de la observación.
Juan
Miguel Aguado es Profesor de Teoría de la Información
y la Comunicación en la Universidad de Murcia. Es miembro
del Research Committee on SocioCybernetics (International Sociological
Association) y ha publicado diversos textos sobre epistemología
de la comunicación y sociocibernética. En
esta misma editorial ha coordinado el libro E-comunicación.
Dimensiones sociales y profesionales de la comunicación en
los nuevos entornos tecnológicos.
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